Cuando entrevistamos a Veintiuno hará cosa de un mes, con su nuevo disco, Gourmet, prácticamente recién salido del horno, ya nos dejaron claro cuales eran sus intenciones con este nuevo trabajo y que venían pisando fuerte y a por todas. Y no se equivocaban, ya que lograron agotar todas las entradas para el concierto de presentación en la Sala El Sol de Madrid, que tuvo lugar el pasado 20 de octubre, un día en el que no tenían una fácil competencia debido al gran número de planes que había en la capital. Pero aun así, lo lograron, demostrando que no son pocos los seguidores de la banda y como con esfuerzo y trabajo duro se están empezando a hacer hueco en el panorama pop/rock/indie nacional.

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Partiendo de esta premisa, nos esperaba un auténtico conciertazo, que abrió la banda mallorquina Lava Fizz, que presentaron los temas de su primer disco, The Hardest Thing, antes de que la voz en off de Quequé diera paso a Diego, Yago, Jaime y Pepe, Veintiuno, que salieron pletóricos al escenario.

Algo que tenemos que destacar del concierto, es la presencia de numerosos niños en las primeras filas, algunos de ellos participaron en el videoclip de El Desfile, tema con el que inauguraron la noche los toledanos. Sin duda alguna, toda una declaración de intenciones con la que consiguieron que el público se entregara desde el primer minuto, comenzando el concierto por todo lo alto.

Continuaron con otra de nuestras canciones favoritas de Gourmet, Delirio y equilibrio, aunque si algo tiene este disco es que cada canción es especial, tiene algo que hace que no puedas decidirte solo por una.  La noche avanzaba mientras la banda repasaba no solo temas de su último álbum, si no también algunos de sus trabajos anteriores como El apetito, de su EP “Grandes felinos”, para así llegar a la canción que da nombre a este disco, Gourmet, y que es uno de los grandes temas del álbum.

La complicidad entre ellos y con el público, las emociones a flor de piel, el ambiente mágico de la sala, muchas cosas sucedían sobre el escenario y debajo de él mientras se sucedían canciones como Delicadeza, Por si acaso o Pirotecnia, con la que el público terminó por enloquecer y entregarse por completo al extásis colectivo que estábamos viviendo.

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Uno de los momentos anecdóticos del concierto, es cuando llegó el tema de Me gustaría, que debido a la presencia de tantos niños en la sala, Diego explicó diciendo que era una metáfora de algo que los mayores sabemos, así como prometer que intentaría no decir palabrotas durante el concierto.

El final se acercaba y con él, el momento íntimo del concierto, con Diego solo al teclado, sorprendiéndonos a todos los allí presentes con una bonita versión del tema homónimo de Supersubmarina, que enlazó de forma muy acertada con Los santos imprudentes, siendo este uno de los momentos más emotivos.

Cuando todavía no nos habíamos recuperado, llegó otro de los momentos más esperados de la noche gracias a Tu nombre, canción en la que Diego se dejó la piel y nos la puso a todos de gallina con ese final tan desgarrador que tiene el tema.

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Con Lengua y Llama y Gasolina pusieron la Sala Sol de nuevo patas arriba, preparando al público para lo que se avecinaba. Y es que el grupo aun tenía un as bajo la manga para terminar por todo lo alto con dos de las canciones más coreadas de este disco, Cabezabajo y Dopamina, que todos cantamos a voz en grito, y es que como bien dice esta última, “tal vez nos mate pero sabe a pura vida”.

Uno de los rasgos inherentes a este grupo, es lo fácil que resulta empatizar con ellos y con las letras de sus canciones, las emociones que transmiten en cada una de ellas. Creo que con este disco han demostrado que han venido para quedarse y que aun hay mucho Veintiuno por descubrir así que, tanto si no los conocéis como si ya forman parte de vuestra banda sonora, no les perdáis la pista, nosotras desde luego no vamos a hacerlo.

Por último, no podemos terminar esta crónica sin dar las gracias una vez más a Ana Medina, de Así Desastre Comunicación, por contar con nosotras y a Diego, Yago, Pepe y Jaime por la noche tan bonita que nos regalaron y que estamos seguras de que será la primera de muchas.