Él Mató a un Policía Motorizado: nostalgia elocuente bajo el sol
Puertas abiertas alrededor de las 19:30, acogieron a miles de personas que buscaban un reducto con una excelente propuesta tanto a nivel musical como a nivel gastronómico. A las 20:15, con el sol todavía apretando sobre el recinto, sorprendiendo a los asistentes, los acordes de la icónica banda sonora de la serie Twin Peaks envolvieron el botánico como introducción mística antes de que los argentinos saltaran al escenario.
Arrancaron sin artificios pero con su magnetismo habitual interpretando «Navidad en Los Santos».
Santiago Motorizado lideró un viaje sonoro equilibrado entre las guitarras distorsionadas y su excelente ejecución musical de su último disco Súper terror (2023) y sus himnos de siempre. Sonaron impecables hits como «La noche eterna», «Diamante roto», «Medalla de oro» y «Yoni B».
Pese a la sobriedad escénica de la banda, el público cantó cada verso con energía, haciendo frente al calor de la tarde con pura comunión pop-rock.




Fotografías: Eva Jiménez
León Benavente: una catarsis de techno-pop y adrenalina
Cerca de las 22:00h, con la noche ya encima y el ambiente con algo menos de calor, fue el turno de León Benavente. La banda española rompió con la introspección previa inyectando una dosis masiva de energía, sintetizadores de la mano del gran Martin Perarnau IV y actitud punk, potenciada por los sonidos de su trabajo Nueva Sinfonía sobre el Caos (2024).
Abraham Boba, carismático vocalista del grupo, se tomó un momento para felicitar al festival Noches del Botánico por su décimo aniversario, agradeciendo tocar allí por tercera vez.
El público saltó al ritmo frenético de la batería en trallazos como «Gloria», «A la moda», «Tipo D» y la coreadísima «Ser brigada», himno sublime del grupo formado en Madrid.
- La locura de «Mítico»: Uno de los picos más altos llegó con «Mítico», donde alargaron el final de la canción convirtiendo la pista en una rave de techno-pop desenfadado.
- El clímax: Durante la interpretación de «La ribera», Abraham pidió a los asistentes cantar a todo pulmón. Para el cierre definitivo con «Ayer salí», el vocalista directamente se lanzó sobre las primeras filas para cantar abrazado a los fans, regresando al escenario solo para destrozar las percusiones con sus baquetas y lanzarlas al público.




Fotografías: Eva Jiménez
Conclusión de la noche
El concierto demostró por qué ambas formaciones son pilares indiscutibles a ambos lados del Atlántico. Mientras Él Mató a un Policía Motorizado puso la melancolía platense y la belleza del descaro de sus guitarras, León Benavente aportó el sudor, la crítica social y el desenfreno electrónico. Dos formas radicalmente opuestas de entender el directo que encajaron a la perfección en una de las citas más completas del verano botánico.
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