Segunda jornada del Bilbao BBK Live: Regreso a los 90, mezcla cultural y mucho color

Después de una primera jornada llena de euforia y emociones afrontamos una segunda jornada que nos resultaba más desenfadada, con la intención de coger fuerzas para lo que sería el broche final de la tercera jornada.

De camino a San Mamés, para coger el bus lanzadera, nos dimos cuenta de que cuando lo reservamos no sabíamos que nos iba a dejar a 20 minutos del recinto y que llegaría a la misma hora a la que comenzaba La Plazuela en el escenario Txiki. Así que nada más bajar del bus emprendimos una marcha a paso ligero con destino el recinto del BBK, en lo más alto de Kobetamendi, dejando a su suerte a algún compañero de viaje por el camino. Tras alcanzar el éxito pudimos comprobar entre sorpresa y admiración que algún integrante de La Plazuela se parecía sospechosamente a algún miembro de Colectivo Da Silva, los cuales habían actuado el día anterior. El público parecía igual de entregado y animado con estos también granadinos y disfrutamos del concierto cómo niños pequeños.

Fotografías: Samuel García

Ya recuperados de la extenuante marcha y una vez recompuesto el equipo pusimos rumbo al escenario San Miguel, para disfrutar del siguiente grupo. La característica música de Morgan se podía sentir a lo lejos, en cuanto te acercabas un poco al escenario el rock se apoderaba de tu cuerpo y ya no te dejaba alejarte de allí. Y allí nos quedamos hasta que sonó la última nota de su piano y la última melodía de la boca de Nina.

Y de nuevo rumbo al escenario Txiki, ya que estaba a punto de comenzar Tinariwen. El nombre de este grupo significa “los desiertos” y es que es un grupo musical tuareg originalmente formado en Argelia y con integrantes originalmente de Malí en África, en el año de 1979. Una propuesta muy diferente a la música que se escucha normalmente en los festivales de España, pero que desde luego pudo aportar un punto diferencial a la música del festival de gran valor musical y cultural. Su música es una mezcla de guitarras eléctricas con melodías pausadas, instrumentos tradicionales africanos y diferentes registros vocales que se mezclan para componer sus canciones.

Cambiamos de escenario y continente para ver a Nanpa Básico en el escenario Beefeater. Este artista colombiano de Hip Hop con influencias de rap y reggae cuenta historias cotidianas de la vida sin pelos en la lengua, a quemarropa. Con su particular estética de telenovela, sus letras sin filtros y la compañía del resto de la banda nos ofrecieron un concierto animado y festivo para no perder el ritmo.

Continuamos para sumergirnos en el mundo de la carismática y contagiosa Róisín Murphy, que nos hechizó con un refrescante show lleno de cambios de vestuario, versiones de sus propios temas y repetidos guiños a la música disco. A pesar de algunos problemas técnicos que dejaron sin sonido el escenario por varios minutos, el ánimo de la banda no decayó y continuaron mostrando su mejor versión.

Llegó el momento de uno de los cabezas de cartel de la jornada. Pavement nos ofreció un concierto que nos transportó a los 90’s. Con sus guitarras eléctricas con efectos, sus ritmos cambiantes y la inconfundible voz de Stephen Malkmus pudimos entender un poco mejor por qué está considerada una de las grandes bandas de los orígenes de la música indie.

Durante la misma actuación decidimos pasarnos a ver a Baiuca, a ver qué ambiente había en aquel escenario y por amor a nuestra tierra, Galicia. Para nuestra sorpresa, no cabía ni un alfiler entre el público del artista gallego. Fue increíble ver la buena acogida que tuvo entre los asistentes al BBK que coreaban sus temas, incluso aquellos que eran en gallego. Nos entristeció no poder acercarnos más al escenario y disfrutarlo más de cerca, pero nos emocionó ver con nuestros propios ojos la popularidad que está alcanzando fuera de nuestras fronteras.

De vuelta a los escenarios grandes llegó el turno del otro cabeza de cartel de la jornada, Phoenix. Esta vez nos transportamos a los 2000 a través de sus ritmos de electropop pegadizos y pudimos escuchar muchos de los grandes éxitos que hicieron despegar su carrera. Los franceses ofrecieron un gran concierto con su música que acompañada de imágenes, luces y colores nos demostraron por qué todavía están en lo más alto de la música indie y son un aclamado grupo dentro del género.

Seguimos en Francia para despedirnos de la segunda jornada musical. Las últimas pinceladas musicales de la noche las daría The Blaze, este dúo se encargó de dar el final electrónico que todo gran festival se merece. A través de sus ritmos hipnóticos y sus melodías emotivas, con el añadido de unos efectos visuales envolventes y sobrecogedores, fueron capaces de crear una atmósfera mágica llena de energía e intensidad que nos transportarían a un estado cercano al éxtasis sensorial.

Y con todo esto ponemos punto y seguido, para coger fuerzas para la tercera y última jornada del BBK.

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