Seguimos contándoos nuestra experiencia en la primera edición del Toledo Beat Festival, celebrado en el Recinto Ferial de La Peraleda los días 2 y 3 de junio. En esta ocasión, os hablamos de la segunda y última jornada, que afortunadamente pudo llevarse a cabo sin que la lluvia hiciera acto de presencia. De hecho, aunque el cielo seguía algo nublado, hizo hasta calor en comparación con el tiempo inestable del día anterior.




Fotografías: Kike Deserrano
Los primeros en abrir esta jornada fueron Merino, que a pesar de las horas tan tempranas lograron congregar a un gran número de seguidores y levantar a todos los asistentes a ritmo de canciones como Apareciste, Cerca del invierno (canción que lanzaron junto a Mikel Izal), Que no se entere nadie o Me voy de aquí, regalándonos un concierto enérgico que nos preparó para lo que se venía el resto de la tarde noche.




Fotografías: Kike Deserrano
A continuación, Veintiuno saltaban a la palestra, ya que no había tiempo que perder, y empezaban su show por todo lo alto con La Ruina, Salvavidas y Pirotecnia, su trío de ases para conseguir que el público no dejáramos de saltar y cantar desde el minuto uno de concierto. Después, se sucedieron más canciones como A la orilla (que Diego nos contó que estaba dedicada a la ciudad del Tajo), Nudes (con alegato de Diego incluido: «hay algo que todos los tíos tenemos en común, nadie quiere verte la p*** po**»), Escalofríos (una de mis favoritas de sus últimos lanzamientos) o Caramelo, por mencionar algunas. Así hasta llegar a uno de los momentos más esperados del concierto, el estreno por primera vez en directo de La Toscana, su último single y que va camino de convertirse en una de mis preferidas de su nuevo disco, que ya han adelantado que se llamará «El arte de perder» y saldrá en octubre. Para el final del concierto habían reservado Cabezabajo, donde Diego bajó del escenario para darse un baño de masas entre el público, y La Vida Moderna, que tantas alegrías les está dando a la banda.


Tras ellos, llegaban los incombustibles Sexy Zebras, que remataron la tarde con sus pogos y canciones como Jaleo, Tonterías, Nena o Charly García, en la que instaron al público a hacer una piscina en medio de la pista (gracias a la lluvia que había caído el día anterior) y atravesarla nadando para terminar con todo el público haciendo un pogo sobre los charcos sin importarles acabar calados hasta los huesos. Además, Gabi también bajó en uno de los temas a darse su correspondiente baño de masas y alentar al público a darlo todo hasta el final, como estaban haciendo ellos.

Iván Ferreiro puso la banda sonora al atardecer con su «trinchera pop», antes de dar paso a uno de los platos fuertes de la noche: Viva Suecia. Los suecos salieron dispuestos a comerse el escenario, y desde luego que lo consiguieron, gracias a canciones como No hemos aprendido nada, Los años, A dónde ir, Hacernos polvo o Lo siento, combinando a la perfección los temas de sus diferentes trabajos. Tampoco faltó en esta ocasión el momento de Rafa bajándose al foso para cantarnos más cerca Hemos ganado tiempo, para irnos acercando así al final con canciones más recientes como La voz del presidente o El Bien, que todos coreamos a voz en grito. Para el final, se habían guardado tres temas clásicos que no pueden faltar en su repertorio: Lo que te mereces, Bien por ti y Todo lo que importa, que cerró un concierto enérgico y que teníamos muchas ganas de ver, ya que en el Warm Up la lluvia nos impidió disfrutar de la jornada del sábado, en la cual actuaban ellos.



Fotografías: Kike Deserrano
Lori Meyers tomaron el relevo de Viva Suecia, con un Noni entregado y dispuestos a hacernos sudar con su ráfaga de hits, uno tras otro se sucedieron temas como Luces de neón, Punk, Luciérnagas y mariposas, Siempre brilla el sol o Hacerte volar, entre otras. Completaron su paso por el Toledo Beat Festival con Emborracharme, Mi realidad y Alta Fidelidad, que son un must en todos sus conciertos.


Fotografías: Kike Deserrano
Los últimos en actuar en esta jornada de sábado fueron La Casa Azul, que no escatimaron en lanzar confeti de colores en varias canciones, y Varry Brava, que nos hicieron bailar hasta no poder más con sus grandes éxitos como Chicas, Playa, Calor, No Gires o alguno de sus temas más recientes: Hortera, Raffaela o La Ruta del Amor, por mencionar algunos.




Fotografías: Kike Deserrano
El fin de fiesta corrió a cargo de Fascinado Club, formado por los djs Isaac Corrrales, Dani del Lío y Quinto B, que llevaron lo mejor de la música indie al Recinto de la Peraleda para animar a los festivaleros más valientes que decidieron quedarse hasta el final de la noche.
Y así concluía esta primera edición del Toledo Beat Festival que, debo decir, superó todas nuestras expectativas. Aunque como siempre, hay cosas que se pueden mejorar y esperamos que lo hagan para la próxima edición: el servicio de lanzaderas que unía la ciudad con el recinto y que fue prácticamente inexistente, más baños y más foodtrucks, ya que se quedaban algo escasos para atender a tan gran número de asistentes, y más iluminación en algunas zonas del recinto, como las entradas y salidas y en la zona de los baños. Por lo demás, el cartel estuvo a la altura de una primera gran edición y que esperamos repetir el año que viene.
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