El pasado 2 y 3 de junio asistimos a la primera edición del Toledo Beat Festival, que tuvo lugar en el Recinto Ferial de La Peraleda (Toledo) y que contaba en su cartel con grandes nombres de la música nacional como Arde Bogotá, Dani Fernández, Lori Meyers, Viva Suecia o La Casa Azul, entre otros.

El viernes la jornada empezó al ritmo de Marlon, quienes lograron congregar a un gran número de seguidores que acudieron al recinto a primera hora para verlos. Con canciones como Marzo en febrero, Tequila y candela, Cerquita de ti o De perreo (que fue una de más bailadas y aclamadas por los asistentes), pusieron el recinto patas arriba, con un público entregado y con ganas de ver del directo de Adrián y los suyos. Tampoco faltaron en el repertorio otros temas conocidos de la banda como 24/7, Volveré, Me supo a poco o Con uñas y dientes, que pusieron el broche de oro a un gran concierto de los asturianos.




El cielo pasó de estar despejado, de hecho, cuando llegamos al recinto hacía calor, a irse nublando por momentos. La tormenta acechaba pero tuvo a bien dejarnos disfrutar de uno de los conciertos más esperados de la noche, al menos para nosotros, el de nuestros cartageneros favoritos Arde Bogotá, quienes dieron un concierto sublime en el que demostraron que ni la lluvia ni el viento que se fue levantando a medida que se sucedían las canciones podían con ellos. Nos daba igual mojarnos, nadie se movió cuando cayeron las primeras gotas, solo queríamos cantar al unísono canciones como Los perros, Abajo, El Beso, Que vida tan dura o Veneno, entre otras, combinando de forma muy acertada sus diferentes trabajos. «Vamos a cantar y bailar llueva o truene», nos decía Antonio, y nosotros como buenos fans no le llevamos la contraria.

El concierto avanzaba y la lluvia parecía darnos una tregua al tiempo que le llegaba el turno a dos de las canciones más especiales de su nuevo disco, La salvación, con la que es imposible no emocionarse y que provocó algunas lágrimas entre el público, y Cowboys de la A3, que da nombre a este nuevo álbum. La verdad es que ver a Arde Bogotá entre el vendaval y cantando temas que van directos al pecho, fue uno de los momentos más especiales de la jornada.



El final se acercaba pero no sin antes regalarnos otros grandes momentos para el recuerdo como el «oooh oooh» colectivo en Virtud y Castigo o el paseo de Antonio entre el público, algo que ya es habitual en los conciertos de la banda. También hubo hueco en el repertorio para uno de los temazos de su nuevo disco, Todos mis amigos están tristes, la emotiva Exoplaneta o la canción con la que empezó todo, Antiaéreo. Para acabar por todo lo alto, con todos empapados y exhaustos, al ritmo de Cariño.



Fue terminar el concierto y la lluvia empezó a arreciar ya de forma más fuerte, por lo que tuvimos que correr a refugiarnos bajo la gran carpa que habían puesto en la zona de foodtrucks y la organización se vio obligada a parar los conciertos para evaluar la situación. Aún faltaban por actuar Dani Fernández y Lola Índigo, dos de los nombres más esperados de la jornada, pero los equipos habían quedado inutilizados por la lluvia, así que tras unos momentos de espera y confusión, un trabajador del festival nos anunció que se suspendían para decepción de los muchos fans que se habían desplazado para verlos. Además, la organización también se pronunció poco después en las redes sociales. Este fue su comunicado:
Aún así, Dani Fernández quiso tener un detalle con sus seguidores y salió a tocar un par de canciones en acústico con la guitarra, además de avisar en persona de que era imposible realizar el concierto con un mínimo de seguridad. La verdad es que es un detalle que le honra, así que esperamos poder verle pronto, ya que está confirmado en numerosos festivales este verano. Por nuestra parte, aprovechamos para irnos al alojamiento y descansar, ya que la jornada del sábado seguía en pie y se avecinaba muy pero que muy intensa así que teníamos que recuperar fuerzas. Pero eso os lo contamos en la segunda parte de esta crónica.
CONTINUARÁ…
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