Entrevistamos a Juan Castro de Maldito Murphy, la banda gallega dispuesta a llenar nuestras almas de su música ecléctica

Antes de que acabase el año pudimos entrevistar a Juan Castro, fundador y alma de Maldito Murphy: Una banda gallega con más de 45 bolos a sus espaldas y varios sold outs. Nos citamos con el en el Café del Real, y desde el primer momento estuvimos en una atmósfera llena de buen rollo.

Comenzamos queriendo saber los inicios, ¿Cómo no? Juan empezaste en 2015 a rodar por las salas de Vigo, ¿De donde nace esa necesidad?

La música me gustó desde siempre, en mi casa se escuchaba a todas horas. En 2005 tuve alguna banda, pero me desencanté… En 2015 volví a los escenarios con mi profesor de guitarra, y al poco el me presentó a Sebas y Philip y comenzamos con Maldito Murphy. Aunque tras grabar el primer disco Philip se fue y entró Aarón y Diego.

Antes de entrar a grabar vuestro primer álbum decidisteis contactar con Pablo Iglesias de Radar Estudio y proponerle la idea de producirlo. ¿De donde surgió la idea de ir en búsqueda de la oportunidad? Es algo de admirar que se da en muy pocas ocasiones.

En Vigo al conocernos todos es más fácil. Entonces le hablaron de nosotros y cuando contactamos con el ya íbamos a tiro hecho. Primero grabamos un single y al congeniar decidimos grabar los siguientes temas. Ahora es muy buen amigo.

»No Éramos Tan Ciegos» fue presentado en la sala Radar de Vigo con un completo sold out. ¿Cómo os sentisteis con tan buena acogida de vuestro primer trabajo?

Al sacar el álbum Pablo nos propuso estrenarlo en su sala y nos pareció muy buena idea. Cuando empezamos a ver toda la gente que entraba fuimos conscientes de la locura del momento. Recuerdo estar en camerinos, y venía el bajista de estar en el merchandising para anunciarnos que se habían acabado las camisetas antes de empezar el bolo.

¿Te impuso la situación?

La verdad es que no, de hecho me relajó saber que había venido gente a la que le gustábamos.

»No Éramos Tan Ciegos» engloba diferentes géneros siendo descritos, por toda la prensa como country o folk. En este trabajo encontramos varias canciones que nos han llamado especialmente la atención: No Éramos Dioses es vuestra carta de presentación, aunque no es la más escuchada. ¿Por qué la elegisteis como vuestra primera toma de contacto con el público?

Al principio no confiaba en ellas (risas), soy muy pesimista, entonces se la envié a Sebas y le gustó. Así que hicimos que llegase al programa de El Maquetón de Los 40 Principales en Vigo. Cuando Salva la escuchó no dudó en que fuese carne de radio, hasta ganamos el premio al Mejor Disco del Año del programa. Y se eligió por todo esto. A mi me cuesta mucho elegir, de hecho de ese primer disco no me siento completo… La búsqueda de nuestro sonido estaba en trámites y no se acercaba a lo que quería componer.

Mis Botas Nuevas rezuma buen rollo en cada nota, es la canción más bailable de ese disco y en ella habláis de que no os van a volver a hacer el lío en el amor. ¿Cuál ha sido tu mayor lío amoroso?

Me han hecho más putadas que líos (risas). Es una de las canciones más divertidas en el directo y la tocamos al final. Sinceramente, no lo entiendo, porque con ella nos soltamos y cuando acaba nos damos cuenta que estamos a tres canciones de terminar. El subidón es efímero y fugaz.

Nos encontramos con la favorita de vuestros seguidores Las Últimas Estrellas, teniendo más de 4000 reproducciones. ¿Cómo fue el proceso de composición? ¿Por qué crees que es de las favoritas?

Habla de las noches… Pensando mal. Pero al final desenlazamos con que hay noches que no van a volver a pasar o no tienen porque volver a darse. Hay errores que con una vez es suficiente. No se porque es de las favoritas… El público tiene gustos muy dispares, crees que una canción no va a funcionar y de repente estalla.

Gracias a »No Éramos Tan Ciegos», pudisteis girar durante 2019 por todo la geografía nacional. Cuéntanos algo sobre esa experiencia. ¿Cumplió expectativas?

Lo que más me gustó fue el no estar en casa. Me creó una adicción a salir de casa hasta tal punto que volvíamos el domingo y el martes ya quería volver a la carretera. Lo pasamos increíble, disfrutamos muchísimo, nos llevamos chascos en algunas fechas, …, pero fue una bonita y cansada locura. Me metería encantado 16 horas en una furgoneta con tal de no dedicarme a nada más. Siempre recordaremos el concierto que dimos en Salamanca: Cuándo estábamos cenando ya auguraba un final trágico y al llegar a la sala vimos una cola extensa de todo el público que acudió.

Era imposible que de tan buena experiencia no escribierais lo que serían las nuevas canciones de vuestro segundo proyecto, pero la pandemia se interpuso entre vuestros planes. ¿Agradecéis que la pandemia os diera unos meses de tregua para replantear algunas composiciones? ¿Os condicionó negativamente todo vuestros planes?

Entramos el fin de semana antes de comenzar la cuarentena y haciendo el honor a nuestro nombre pues… Ya sabes. Hasta junio no pudimos retomarlo, pero esta vez mejor. Gracias a esos meses pude escribir Nubes Negras, rehacer canciones y redondear el disco a través de videollamadas con la banda. Todo lo llevábamos más trabajado cuando pudimos entrar a grabar; a día de hoy me siguen gustando las canciones.

En este nuevo trabajo os alejáis del country para acercaros al folk ¿A que se debe este cambio?

Nace porque soy un culo inquieto y no puedo hacer dos cosas iguales. Al consumir tanta música tengo muchas referencias, cuando compuse el primer álbum escuchaba country y rollos americanos, pero con este tenía más ideas y el álbum es muy dispar. Libres, Sigo Siendo Peter Pan, …, son muy diferentes. Este es más variado, el anterior mucho mas conceptual.

»Horizontes» engloba un desencanto amoroso y existencial generalizado. ¿Por qué se dieron este tipo de letras?

Al estar escritas en la gira te hace ver desde la distancia lo bueno y lo malo, sobre todo esto último. Además, soy un desencanto con piernas; creo que las canciones son más bonitas si hablas de estos asuntos y no de que todo es maravilloso cuando no es real.

Es imposible que hablemos de este álbum y no mencionemos la colaboración con Mikel Erentxun ¿Cómo surgió?

En el estudio mientras grabábamos Todos Mis Males, me acerqué a control y me dijo Aaron (batería): Le estoy diciendo a Fernando (productor y músico de Mikel Erentxun) que esta canción le iría bien a Mikel, a todo esto el nos dijo que se lo diría. Pero claro nos lo tomamos como una broma. El destino y la suerte de la ley de Murphy, nos hizo llegar a telonearle en Vigo, ahí era imposible que se nos escapara. Así que le tiramos la caña, Fernando además hizo presión y aprovechamos para elegir un día y que viniese al estudio. Lo demás es historia, solo tenemos palabras de agradecimiento para Mikel. Le admiramos mucho como artista, no se acomoda e innova en cada disco siendo mejor músico.

Vosotros tampoco os quedáis atrás, Los Latidos del Tiempo ha superado las 90.000 visualizaciones ¿Cómo lo habéis logrado? ¿Cuál fue vuestra reacción?

No lo sabemos. Flipamos al ver como subía. Pero tampoco le damos mucha importancia porque la caída es gorda, ahora que nos mantenemos en Spotify… No queremos llamar a la mala suerte. Antes de salir la canción de Mikel teníamos como 100 oyentes mensuales y ahora 14000, te alegras pero siendo consciente de que podemos caer.

Aparte de ser sorprendente la acogida de esta canción, también lo es su videoclip con vosotros, una bailarina y una luz cenital ¿De donde surge la idea?

Esta hecho entre nosotros con un director que plasmó nuestras ideas. Surgió todo entre Aarón y yo, aunque el es cabeza pensante de la parte audiovisual, de hecho Libres también parte de el. Nos gusta que no sea el típico videoclip convencional.

Comentáis que Un Viaje de Vuelta es la joya que escondéis en »Horizontes» ¿Por qué?

No entendemos porque esta no funciona en Spotify. Llevo reivindicándolo desde que salió el álbum, a mi me parece una verdadera joya. Quizás soy el único que la siente al 100%, tiene mucho rollo, aunque le faltan muchos sintes.

Libres sería el Mis Botas Nuevas de este trabajo, ya hemos hablado del nacimiento del videoclip pero, ¿Cómo la escribisteis?

Viene de hace años, es una canción que tenía maquetada en un cajón, con sus guitarras, batería, … Todo mal tocado. Un día se la puse a la banda y me llamaron loco por no sacarla así que decidimos grabarla bien y que viese la luz, pero fue por sus insistencia.

Y vosotros con todo vuestro buen rollo sois el antítesis de ellas, ya que en vuestra nota de prensa encontramos dos frases con las que os presentáis: “La púa de la guitarra siempre se encuentra en el último lugar en el que se busca” y que “la probabilidad de que pierdas un instrumento es directamente proporcional a su precio”. ¿La habéis liado alguna vez? ¿Habéis perdido algún instrumento en la gira?

Si pierdo la guitarra me muero (risas). Nos hemos ido sin cobrar de alguna sala. Era en Coruña, nos íbamos para casa y a mitad camino nos dimos cuenta. Pero seguro que si nos dejamos algo será la guitarra mas cara.

En los medios os encasillan en varios géneros pero vosotros ¿Cómo os definiríais en una palabra/concepto?

Eclécticos. Tocamos muchos palos, en un concierto vas a ver de todo.

Hablando de ellos ¿Qué nos podemos encontrar en vuestros directos?

Siempre intentamos que la gente se lo pase igual de bien que nosotros, tocamos lo mejor que sabemos; tras horas y horas de ensayos. Es mucho más enérgico que los discos, todo se rockea mucho más, y escucharán todo »Horizontes’‘ con algunos referencias a »No Éramos Tan Ciegos»: Un setlist de 17-18 canciones con una canción inédita a piano.

Nos alegra ver como trabajáis el directo. Como banda vemos que os apoyáis mucho, pero nos gustaría saber ¿Cuáles son vuestros puntos débiles y fuertes?

Musicalmente siempre podríamos mejorar, al igual que la producción del directo; poder tener pasta y llevar alguna pantalla… Siempre hay cosas. El fuerte evidentemente es la sinergia que tenemos entre nosotros, somos una buena familia. Si nos llevásemos mal sería complicado viajar cada uno en una furgoneta diferente como los Rolling Stones (risas).

Para acabar era complicado no mencionar la ley de Murphy ¿En que momento ha sido protagonista en vuestra vida y habéis querido que no existiera?

Pues la más gorda que nos pasó en el grupo fue en la presentación del disco en la sala Radar. El lunes, siendo el sábado el concierto, me hice una quemadura de segundo grado en la mano. Tuve que vendarme la mano, ponerme guantes de cocina para que no me patinara la púa, … Cuando llegué al hospital lo único que decía era que el sábado yo tenía que tocar. Otra ocurrió cuando vinimos a Madrid a tocar, Aaron y yo llegamos unos días antes y el bajista y el guitarrista venían en coche y en mitad de la autopista explotó el coche

Fotografía realizada por Beatriz Asensio a Juan Castro.

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