El pasado viernes tuvimos la suerte de acudir a un festival diferente y la verdad fue una experiencia única. Ya antes de entrar en la sala veías un ambiente distinto, la expectación y la forma de comunicarse del público, te hacía pensar que iba a ser algo muy bonito.

La noche comenzaba con Los Indecentes, con la colaboración siempre en el escenario de El Rincón del Silencio, realizando la traducción de las letras en lenguaje de signos para que la gente sorda, a la que iba dirigida el festival, disfrutará de cada canción.

Los Indecentes dieron muestra de su buen rock and roll, e hicieron disfrutar mucho al público que llenaba la sala. Con ellos arrancaba la noche, el Festival Faro y las emociones inundaron la noche madrileña.

La velada seguiría con Huckelberry y su particular rock. Temas como Inflamable o El mal hicieron las delicias del público. Todo acompañado por las dos intérpretes de El Rincón del Silencio, que no pararon de derrochar energía en cada una de las canciones.

Fue un gran show del vallecano, que incluso se atrevió con una versión de We Will Rock You de Queen. El concierto terminaría con La Resistencia, su tema estrella, cerrando así su paso por el Festival Faro.

La noche la cerrarían los geniales Señor Nadye, que dieron un gran show a la altura de la gran noche que estábamos viviendo. El grupo fue el colofón perfecto a la noche, en la que pudimos escuchar temas como, La sombra o El día de Navidad. Y es que es innegable que Señor Nadye tienen un directo que te envuelve y hace que te entregues al cien por cien a la música, tanto como lo hacen ellos.

Con todo esto terminó el festival, terminó una iniciativa que desde aquí esperamos que se repita. Muchas gracias a la organización por dejarnos formar parte de ella y gracias también a Nacer Sordo por ayudar y colaborar en el evento. A Los Indecentes, Huckelberry y Señor Nadye, por hacernos disfrutar de su música y, por supuesto tampoco queremos olvidarnos de la maravillosa interpretación de El Rincón del Silencio, gracias por hacer llegar la música a la comunidad sorda. Pero sobretodo, gracias al público, por llenar la Cocina Rock Bar y disfrutar de una noche única, preparada solo para ellos.