Tras 24 horas, KITAI se convirtió en leyenda. Ese podía ser el resumen de lo ocurrido en la Sala El Sol y aquí vamos a contar como su fuego se convirtió en incendio con el apoyo de todos sus seguidores y amigos.

Ya había expectación antes de la apertura de la sala, su gente tenía muchas ganas de dar calor a la banda. Cuando accedimos ya se notaba que era algo muy especial. Muchos medios cubrían el evento y el puesto de merchandising nos recibió con una pulsera en recuerdo de lo que iba a suceder en la mítica sala. Ante nosotros teníamos un escenario diseñado para la ocasión, en el que en el centro se veía el cronómetro que iba a marcar semejante hazaña.

A las 20:08 arrancaba el reto y empezaron con fuerzas y con su particular derroche de energía. A los 10 minutos llegaba el primer invitado, Arkano, para realizar juntos una versión de Fuego en la Radio, incendiando la noche y con todo el público entregado.

Irían llegando versiones de sus canciones, excesivamente largas como era lógico, para ir alargando el repertorio. Pero sin cesar en la energía con la que comenzaron y el público lo disfrutó. Más tarde aparecía Sober sobre el escenario, para interpretar juntos Loco, una de las canciones más míticas del grupo.

Seguirían llegando amigos al escenario para acompañar a KITAI en las primeras 4 horas del reto. Gente como Rubén Pozo, Taburete, Amatria o Los Vinagres, arroparon al cuarteto hasta el cierre al público y dejándonos a todos con ganas de seguir disfrutando de ellos al día siguiente.

Ahora les tocaba la peor parte a KITAI, les esperaba una larga noche en soledad. Pudimos disfrutar vía streaming de la noche, con la colaboración de madrugada de Ángel Carmona. Iban cayendo las horas y el objetivo estaba cada vez más cerca, aunque el cansancio se iba acumulando.

Pero el incendio se reavivó con la llegada de más amigos, tanto en forma de público como de colaboraciones, que abarrotaron la Sala EL Sol durante el día siguiente. Por el escenario pasaron Pol 3.14, Fran Perea, Nikone, Def Con Dos o Julieta 21 entre otros, que junto a sus seguidores, arroparon a los “pirómanos” hasta el final del reto.

Con la cuenta atrás llegaba la explosión de alegría y satisfacción. KITAI lo había conseguido y no contentos con haberlo hecho hasta se dedicaron unos bises para finiquitar la hazaña. Habían batido el Récord Mundial, habían tocado 24 horas seguidas. Ya eran leyenda, si alguien podía conseguirlo, estaba claro que eran ellos. ¡Enhorabuena, máquinas!