Este fin de semana se celebró el último festival del verano, el conocido Granada Sound. Independientemente de la crónica detallada que se haga del mismo, como en todo festival que se precie, siempre existen momentos o actuaciones que merecen una mención aparte.

La Jornada del viernes 21, fue más tranquila, tenía claro que grupos iba a ver y me daba tiempo a llegar a todos sin tener que correr la maratón. Solo tuve que renunciar a mis maravillosos Rufus T. Firefly para poder ver a Sidecars, pero lo hice sabiendo que en un mes los voy a poder disfrutar en una sala, en toda su plenitud.

A las 22.50 h del Viernes, tenías que elegir entre disfrutar de NIXON o de MANDO DIAO, una lucha musical entre un grupo emergente y uno de los cabeza de cartel del Viernes, que se dice pronto… y mi elección estaba clara, iría a ver a NIXON.

He decir que si yo me sorprendí, no quiero ni imaginar cómo se pudo quedar el grupo, el foso del “Escenario Negrita” estaba a rebosar, con seguidores que no iban a dejar pasar la oportunidad de disfrutar del grupo en un Granada Sound y con otros muchos que no los conocían y que querían precisamente ver a este grupo del que ya les habían hablado.

Para no perder la tradición, comenzaron con “La Fiesta” y el resto de temas de “Utopía” como “Gravitacional” o “Soy un perdedor”, aunque en esta ocasión si tocaron un temazo de su anterior álbum “EL ULTIMO FUEGO” llamado “Infinito”, que si no lo habéis escuchado, porque no estuvisteis en el Granada Sound o solo los habéis conocido con UTOPIA ya estáis tardando en hacerlo, es un discazo repleto de temas que no puedes dejar de escuchar en bucle, como “ECLIPSE” que es de mis preferidas, así que desde aquí, “al viento lo digo por si alguien lo oye”, a ver si se animan y la ponen como fija en sus conciertos.

Una de las señas de identidad de NIXON es su directo y no me cansaré de repetirlo. Tienen uno de los mejores directos del panorama nacional y eso es al fin y al cabo, lo que hace grande a un grupo, ahí es donde realmente te ganan o te pierden. Estos chicos se han subido al caballo ganador y no hay quien los baje.

El concierto termino con “Tribal”, pudimos saltar y bailar de puro milagro, porque había tantísima gente que era una hazaña hacerlo, pero nunca se escribió nada de un cobarde, así que conscientes de que se terminaba el conciertazo que se marcaron, lo dimos todo como si no hubiera un mañana, definitivamente “David había vencido a Goliat”.

Finalmente, quiero decir, que con esta crónica no pretendo ensalzar a uno de los grupos que más me gustan, aunque podría hacerlo, ya que solo con escucharlos me darían la razón, lo que quiero es que se entienda que en la música no está todo dicho, que está en nuestras manos que la misma vaya cambiando, siendo conscientes de que hay que apoyar a buenos grupos que intentan hacerse un hueco en este mundo tan complicado.

SI no lo hacemos, todos los festivales a los que asistamos serán fotocopias tiradas a granel, con los mismos grupos, las mismas “cabezas de cartel”, sin novedades musicales y sin descubrimientos personales, pero eso sí, luego seguiremos quejándonos.

Gema Lucía Paris (@geluparis)