El pasado 25 de noviembre cerramos por todo lo alto la temporada festivalera estival (o iniciamos la temporada de invierno, según se mire, ya que hoy en día hay festivales prácticamente durante todo el año) con una nueva edición del Intro Music Festival.
El festival vallisoletano regresaba con fuerza para celebrar una nueva edición repleta de grandes nombres, como el de Second, que se despiden este año de los escenarios, siendo su concierto en Valladolid el último que van a dar en Castilla y León antes de su despedida. Por lo tanto, era una cita que no nos podíamos perder.
Pero empecemos por el principio, ya que hay mucho que contar. Cómo sabéis el festival se celebra a cubierto en la Feria de Valladolid y en un único día, así que ya desde por la mañana había numerosos festivaleros esperando para canjear su pulsera y disfrutar de los conciertos matutinos.



Fotografías: Santi de Mena
Los primeros en romper el hielo fueron Pandorado. Los leoneses hicieron vibrar a los festivaleros más madrugadores a ritmo de sus mejores temas antes de dar paso a uno de los principales reclamos de los conciertos de por la mañana, Depedro. Una vez más, Jairo supo ganarse al respetable y hacernos bailar desde el minuto uno de concierto con canciones como Hombre bueno, Cómo el viento, Déjalo ir, Te sigo soñando o El pescador, que como ya es tradición, cantó en acústico entre el público junto al resto de la banda. Terminando su paso por el festival con sus temas más aclamados, como Diciembre o Llorona, además de un tema nuevo que nos alegró por supuesto la «Mañanita».
La fiesta continuaba con Iván Ferreiro y su «Trinchera pop», aunque tampoco faltaron sus canciones más icónicas, como El equilibrio es imposible, El pensamiento circular, Años 80 o Turnedo, que todos coreamos a voz en grito, intercaladas con los temas de su último trabajo, entre ellas, La humanidad y la tierra, Dejar Madrid (que todo sea dicho es una de mis favoritas), En el alambre, y obviamente, la canción que da nombre al álbum, En las trincheras de la cultura Pop, con la que cerró su concierto por todo lo alto.
Tras comer para reponer fuerzas, la sobremesa corría a cargo de Nat Simons, que daría paso después a un profeta en su tierra, Siloé, que nos presentaba por primera vez su «Santa Trinidad», uno de los mejores discos de la banda vallisoletana. Se notaba que había ganas de disfrutar de Fito Robles y los suyos, ya que la asistencia de público fue multitudinaria. Y ellos nos devolvieron todo ese cariño con creces en forma de canciones, de las que debo decir que disfruté especialmente las nuevas, como Sangre en las venas, La Oposición, Esa Estrella o Que merezca la pena, por mencionar algunas. Haciendo también un repaso por sus temas más aclamados, como La niebla, El poder, Súbeme al cielo o Levita y ven, y completando su repertorio con dos temas más de su nuevo álbum, Si me necesitas, llámame y Todos los besos.




Fotografías: Santi de Mena
Tras ellos, llegaba el turno de Dorian, que fueron los encargados de hacernos bailar antes de otro de los conciertos más esperados de la noche. Y es que la despedida de Second fue sin lugar a dudas uno de los momentos más emotivos del festival. Con las emociones a flor de piel, el veterano grupo liderado por Sean Frutos, salieron a escena dispuestos a darlo todo y a hacer que fuera un concierto memorable no solo para ellos, si no también para todos los que tuvimos el privilegio de vivirlo en primera persona. Y es que va a ser raro y va a doler un poquito no verlos en los carteles de los festivales de los próximos años. Aún así, gracias por formar parte de la banda sonora de nuestra vida y hacernos disfrutar por última vez con 2502, Nivel inexperto, Múerdeme, Conocerte, Flores imposibles, Primera vez, Rodamos y tantas otras canciones que no dejaremos de escuchar nunca. Siempre seréis nuestro «Rincón exquisito».
El festival iba llegando a su fin pero antes aún quedaban dos conciertos de lo más potentes para cerrar la noche, siendo el primero de ellos el de nuestros queridos Arde Bogotá, que una vez más demostraron todo de lo que son capaces de hacer y que no hay techo que les frene. Pletóricos, enérgicos y con ganas de reventar el escenario, así salieron los cartageneros desatando la locura entre todos los asistentes en cuanto Antonio pronunció la mítica frase: «Soltad a los perros porque me he escapado». Los perros no sé, pero el público sí que se soltó y nadie dejó de cantar y bailar al ritmo de canciones como Abajo, Besos y animales, Que vida tan dura, Millenial, Veneno, Escorpio y Sagitario o Virtud y castigo, entre otras, haciendo un acertado repaso por toda su discografía. También nos dio tiempo a bajar un poco la intensidad gracias a La Salvación, Copilotos o Exoplaneta, que se ha convertido en todo un himno de la banda y que lleva a su tierra, Cartagena, por bandera. Para el final dejaron Antiaéreo, el tema con el que empezó todo, y Cariño, invitándonos a bailar hasta el fin del concierto.



Fotografías: Santi de Mena
Después de esta montaña rusa de emociones, Delaporte, el dúo formado por Sandra Delaporte y Sergio Salvi, eran los encargados de poner el broche de oro a una edición inmejorable. No en vano, las entradas se agotaron meses antes de la celebración del festival. Por lo que los que pudimos acudir, nos debemos sentir enormemente afortunados. Gracias, Intro Music Festival por dejarnos formar parte de un día tan especial y enhorabuena por una gran edición. ¡Nos vemos el año que viene!
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