Llueve fuerte y en la ​Moby Dick no cabe un alfiler. Literalmente. La banda madrileña juega en casa su segundo ​sold out en un ​ mes tras el de Valencia del pasado 11 de octubre.

Son las diez menos veinte de la noche cuando se encienden las luces del escenario y ante semejante escasez de espacio es inevitable intuir la expectación del público, que responde a la altura de la contundente declaración de intenciones cuando suena la ​intro ​ de ​Amanece.

IMG_20191023_145629
Fotografías: Dani Pach

Atacan después ​El Kraken, Como una Ola y Discotecas. ​Antes, ​Brea agradece el llenazo. Se siente cómodo y lo demuestra con numerosos guiños interpretativos. Las primeras filas, donde curiosamente hay algo más de espacio, son ya una auténtica pista de baile. Quizás por eso el público parece no encajar demasiado bien​ Singles a pesar de la coreografía de ballet clásico que se marca Nacho Mora (bajo y coros).

Nada grave, suena ​Más de Veinte y los músicos se hacen de nuevo con el entusiasmo de los asistentes.

Vuelta a lo íntimo con ​ After Crisálida, ​ que con mejor acogida que el anterior tema lento, ​ marca el ecuador del show con una de las letras más rotundas del repertorio. A estas alturas es evidente que la noche se ha convertido en un vaivén emocional y toca elegir a la reina del pop con ​Nueva Generación. Le siguen ​Supermariachi, Mil Razones y Dicen por ahí.

IMG-20191020-WA0037
Fotografías: Dani Pach

Con ​Tres Cruces, ​Brea​, que baja del escenario a tocar junto al público, se despide por primera vez y presenta, antes de que abandonen el escenario, a Lázaro Fernández (batería y coros) y un ​Nacho Mora​ que ha sudado -y de qué forma- la camiseta.

Ya solo, el cantante se aproxima de nuevo al público para anunciar que llega Baso es con V​ y que pretende cantarla sin micro. Y lo consigue. Aquí nadie ha venido por casualidad. Hacia el final del tema la banda regresa al escenario para rematarlo de la forma más potente.

Ahora sí, nos acercamos al final y se adivina lo que sigue. Suena El Verano del Incendio ​ y después​, ​Automáticamente. ​Para este último, el grupo invita a uno de los presentes a tomar el relevo a la guitarra. Cosas del directo, hay un fallo técnico y la colaboración instrumental queda en playback. Lo que sí funciona, y de qué manera, es la canción, con ​Brea una vez más al pie del escenario haciendo saltar a todo el mundo.

IMG-20191020-WA0036
Fotografías: Dani Pach

Punto y final a un repertorio extenso que nos ha llevado durante noventa minutos de la euforia a la melancolía en un camino de ida y vuelta que hemos recorrido varias veces sin GPS. El contundente pop guitarrero de ​Luis Brea y El Miedo desborda un realismo ácido que atrae a un público que tal vez sea reducido, pero indudablemente fiel.

El próximo 23 de noviembre, el cantante actuará en formato acústico en el Café Bar Borsalino de Valladolid. El madrileño también pasará por León, Zaragoza y Barcelona a principios de 2020.