Conocemos a «SÓLO», el nuevo proyecto de Alfredo González, y charlamos con él sobre su nuevo trabajo, «Solitud», que verá la luz próximamente

Hoy os traemos una nueva entrevista. En este caso, hablamos con Alfredo González sobre su nuevo proyecto musical, «SÓLO», que marca una nueva etapa en su trayectoria y cuyo primer trabajo, «Solitud», verá la luz en los próximos meses. Un álbum del que hemos ido desgranando algunos de sus temas, como «Qué es eso que va» o «Amor horrible», recién publicado poco después de realizar esta entrevista. Os recomendamos que le sigáis en Spotify y os sumerjáis en su mundo creativo si queréis conocer un proyecto único, íntimo y diferente que os llegará dentro. Además, para los que sois de Madrid, os animamos a acudir a su concierto del próximo 11 de diciembre en Libertad 8 y cuyas entradas podéis adquirir ya aquí.

Buenas tardes, Alfredo, lo primero gracias por tu tiempo. Empecemos por el principio. ¿Qué es “Sólo”? ¿Un proyecto escénico, un estado del alma? ¿Cómo definirías esta nueva etapa de tu carrera?

Buenas tardes, las gracias os las doy yo por mostrar interés en este proyecto.

SÓLO es esas dos cosas que decís: un proyecto escénico, porque está pensado para interpretarse con cierta teatralidad y escenografía, un estado del alma, porque no dejan de ser impresiones de mí mismo puestas en negro sobre blanco (a nivel literario y a nivel pianístico) y también un pequeño giro de guion en la música que llevaba haciendo unos cuantos años con mi propio nombre (Alfredo González).

En los próximos meses verá la luz tu primer disco con este nuevo proyecto, “Solitud”. ¿Qué diferencia a “Solitud” de tus trabajos anteriores? ¿Y qué quieres transmitir con este álbum?

Aunque no dejan de ser canciones escritas por mí, en este caso intentamos arriesgar un poco más a nivel vocal y a nivel letrístico. Cada una de ellas está basada en un verso o fragmento literario previo (desde Antonio Machado hasta Lourdes Álvarez, pasando por un leve extracto del guion de la serie “Somebody Somewhere”) y son arriesgadas a nivel vocal porque quise salir de mi zona de confort, que son los tonos medios y bajos, para jugármela un poco más arriba y también de un modo más dramático y presente.

Más que transmitir, me gustaría ser un poco de compañía leve. Estar ahí cerca, cantando al oído, con la única intención de cobijar.

Hasta ahora conocemos ya varios adelantos de este disco. Háblanos de cada uno de ellos…

El primero fue “Cuerpo de cerilla”, se me ocurrió leyendo unos versos de Fernando Beltrán (“Te amé como se aman las cosas que no ocurren”) y, por otro lado, imaginando el cuerpo de alguien como una cerilla que podrían ser muchas personas -empezando por mí-. Una figura que culmina en una cabeza que, en contacto con el fósforo adecuado, arde sin misericordia.

Después siguió “Canción fatal”, un drama con maneras de canción triste. Una canción con un estribillo que no lo es y que gana muchos enteros con el videoclip que construyeron desde el equipo de Envista. Una canción tan fatal como cualquier desenlace inesperado.

El tercero fue “Foles”, la única -de momento- canción en asturiano de Sólo y, esta sí, una auténtica canción de amor a una persona muy concreta y absolutamente irrepetible.

El cuarto fue “El odio vago”, donde me suelto un poco la melena, que no todo va a ser cilicio, y también, de algún modo, una llamada a la acción. “Puedes contarle al mundo lo que rompimos, cúbrete tú la espalda con mi dolor” (homenajeando a Ferrusquita, autor de la enorme canción “Échame a mí la culpa”, que popularizó Albert Hammond)

Y el último, hasta la fecha, es “Qué es eso que va”, una letra del poeta Ángel González a la que puse música hace más de diez años para otro proyecto. Es una canción que quiero mucho porque ya lleva mucho tiempo en mi voz y nunca he conseguido que se vaya. No sé por qué se quedará…

Uno de estos adelantos, “El odio vago”, empieza con la frase “Solo se puede empezar desde donde estás”. Así que, haciendo un poco de referencia a esta frase, ¿cómo fueron tus comienzos en la música?

Ingenuos e ilusionados -que no ilusionantes-. Tenía ganas de comerme un mundo que ahora está haciendo la digestión conmigo, pero no tenía la experiencia de ahora, que son unos anteojos que me quedan algo grandes pero me permiten ver mejor.

¿Y cómo has cambiado o evolucionado tanto a nivel personal como musical desde que empezaste hasta ahora?

Me gustaría deciros que no he cambiado nada a nivel personal -arrugas y otras averías aparte-, pero seguramente sí lo he hecho. Como decíamos antes, la experiencia es una mochila donde la ilusión que estuvo arriba ahora está en la parte de abajo, donde los calcetines sucios. Pero también eso da perspectiva y quiero creer que saber estar.

A nivel musical no sé si he evolucionado o soy un loco que nunca juega con las mismas cartas, aunque tenga una mano triunfadora. Soy un culo muy inquieto y me gusta muchísimo meterme en los charcos y saltar, aunque tenga unas botas recién compradas. Desde la canción de autor más cancionera hasta el pop, pasando por las rancheras, el son, la música disco… He probado con todo y todo me gusta.

Politoxicómano musical, eso soy.

Además de músico, eres también escritor y has publicado un libro de poemas, ¿cómo combinas estas dos facetas, la música y la escritura?

Aunque tienen mucho que ver, yo las vivo como partes muy diferenciadas. Cuando escribo suelo ver si de ahí va a salir un poema o una canción y las dejo ir. Realmente, yo lo que siempre quise ser es escritor, digamos que la música fue un accidente… Pero como con los años la balanza se desequilibró, ahora convivo con el músico y el escribidor (y se van llevando, aunque tengan sus peleítas)

¿En qué te inspiras para componer y cómo es tu proceso compositivo? ¿Eres de los que hace primero la letra o la música?

Siempre las dos a la vez. Enlazando con la pregunta anterior, si empieza como letra y no tiene melodía… Camina hacia poema o hacia texto. De hecho, cuando trabajo por encargo y me piden una letra, les solicito una música donde incrustarla porque si escribo una letra de canción, en mi cabeza ya lleva una música.

Con los años he ido adquiriendo cierto oficio y lo que más me suele funcionar es la táctica del reposo. Escribir unos versos, una estrofa, un estribillo… No dedicarle demasiado tiempo y dejarlo estar. Sé que muchas de mis compañeras son más del trabajo continuado -alguno hasta la extenuación- y de escribir hasta que la canción ya existe, pero a mí me gusta dejarlas cociendo, algunas incluso durante diez o quince años. Ya encontrarán el momento.

¿Y cómo fue la grabación de “Solitud”? ¿Alguna anécdota o algo curioso de la grabación que nos puedas contar?

En este disco yo sólo fui al estudio a grabar las voces y los pianos. El resto del trabajo lo hizo el grandísimo Yuri Mykhaylychenko, productor y protector de SÓLO. Una persona fundamental en mi vida y en mis canciones (y el único que sigue en este barco desde el principio, hace casi tres años ya).

Anécdotas… Las hay de todos los colores, como imaginaréis. Os podría contar que, literalmente, sudé cada canción (en parte porque era junio y estábamos en Lloret de Mar) y algunas las tuve que llorar un poco. Aunque cuando casi lloro de verdad fue en el aeropuerto, a la vuelta, al descubrir -embarcando- que había perdido el DNI.

Hablando de los directos, ¿cómo es un concierto de “SÓLO”? ¿Qué se va a encontrar la gente que vaya a verte?

Tenemos dos formatos: uno en el que voy yo acompañado por la multi- instrumentista Silvia Quesada -con opción de incluir algún músico más, dependiendo del caché y el espacio-, y otro más acústico en el que, valga la redundancia, voy yo solo.

¿Qué le dirías a alguien que va a ver a “SÓLO” por primera vez?

Que sepa que estoy cantando sólo para ella.

¿Y qué canción le recomendarías a alguien para que se introduzca en el universo de “SÓLO”?

Ya sabéis cómo son estas cosas, queremos a los vástagos por igual… Pero creo que “Qué es eso que va” puede ser un buen punto de acceso a mi patio interior.

¿Dónde vamos a poder verte próximamente? ¿Tienes ya fechas confirmadas?

Dos únicas fechas este año: el 30 de noviembre en Uviéu (Sala Burlesque) y el 11 de diciembre en Madrid (Libertad 8).

¿Y qué proyectos o planes tienes de cara al próximo año?

Tenemos alguna que otra canción que se quedó fuera del disco y que iremos publicando con fecha aún por determinar. Después, dejarlas que peleen con el algoritmo y esperar a que, ese mismo algoritmo, tenga un poco de compasión de un pobre musicastro de provincias.

Algo más que quieras añadir…

Nada más, sólo daros las gracias por la atención e invitaros a cualquiera de los conciertos que tengo o que pueda tener. Un beso

Deja un comentario

Web construida con WordPress.com.

Subir ↑