El pasado 27, 28 y 29 de junio tuvo lugar en Valladolid uno de sus festivales de referencia, el Conexión Valladolid, festival que da el pistoletazo de salida a la temporada de festivales veraniegos en Castilla y León y que un año más reafirma su posición como uno de los eventos musicales imprescindibles de la comarca.
Con un cartel ecléctico y para todos los gustos, la edición de este año ha sido también un gran éxito con el rapero argentino Trueno como principal reclamo entre los más jóvenes. Sin olvidarse, como no podría ser de otra manera, de grandes nombres del panorama musical, así como del talento local de la ciudad, algo que forma parte de la esencia del festival desde el principio.
Fotografías: Eva Jiménez / Santi de Mena
Así, la jornada del viernes comenzó a ritmo de Melon Diésel, que nos transportó a nuestra adolescencia con sus temas más icónicos, como Grita, Quiero Un Camino o Niña del Sur, que todos coreamos a voz en grito, valga la redundancia, olvidándonos del calor que acuciaba el recinto en las primeras horas de la tarde. Y es que si el año pasado la lluvia fue la protagonista del festival, obligando a cancelar los conciertos del primer día, este año el calor ha hecho acto de presencia, aunque el buen hacer de la organización, que estuvo pendiente en todo momento del público, colocó fuentes de agua potable y chorros de agua por todo el recinto y ofreció lugares de sombra a los asistentes, evitó que hubiera males mayores.
Sobre todo, entre los fans de Trueno, que en la jornada del sábado se apostaron en las primeras filas del escenario Vibra desde primera hora de la tarde para ver de cerca al rapero argentino, soportando el calor y las altas temperaturas con todo lo que ello conlleva durante horas.
Fotografías: Eva Jiménez
Pero volviendo al viernes 27, tras el concierto lleno de nostalgia que vivimos gracias a Melon Diésel, llegaba el turno de uno de los artistas revelación de estos últimos dos años, Carlos Ares, que con su estilo único y característico, dio, a mi parecer, uno de los mejores conciertos de esta edición.
Tanto Carlos Ares y su banda, entre la que destaca el gran Marcos Cao, de La Sonrisa de Julia, como el público, que contaba con el mismísimo Pancho Varona en primera fila como espectador de excepción, nos entregamos por completo a los temas de este nuevo trabajo del gallego, «La Boca del Lobo», entre ellos, el tema que da nombre al disco, o los singles que conocimos antes de su publicación: Importante, Autóctono y Días de Perros. Tampoco faltaron las canciones de su anterior álbum, como Peregrino, Aquí Todavía o Rocíos, por mencionar algunas.
Fotografías: Santi de Mena
Mientras la jornada arrancaba en los escenarios principales, también nos dejamos caer por el Escenario NEC, en el que pudimos disfrutar de Maref y Marsella, dejando claro la apuesta del festival por las bandas emergentes. A Maref era la primera vez que los veíamos en directo, pero nos sorprendieron con su fuerza y su garra en el escenario, teniendo un considerable número de público a pesar de ser uno de los primeros grupos de la tarde en este escenario. Además, como curiosidad os contamos que su batería, Adrián Masa, es también batería de nuestros queridos Augusta Sonora, así que es un placer coincidir con él en otros proyectos.
En cuanto a Marsella, que os vamos a contar de ellos que no os hayamos contado ya. Dieron un concierto breve pero intenso, en el que no faltaron sus características chaquetas rosas a pesar del calor, que por suerte, fue reduciéndose al llegar la noche, y pudimos escuchar por primera vez en directo su último lanzamiento, Octubre. Así como sus temas de siempre, incluyendo su versión de As it Was de Harry Styles, o Enrique Estilos, como bromeaba Germán, el vocalista del grupo, que puso a todo el público a bailar.
Fotografías: Santi de Mena / Eva Jiménez
También hubo un momento emotivo en el concierto, cuando Germán, le dedicó unas palabras a su hermano Bruno, fallecido a causa del cáncer, y al que van dedicados sus últimos lanzamientos, como Eres esa luz o Si Te Apagas. Para acabar bailando con la divertida coreografía de «Estabas cegada viviendo dormida», es decir, Te Haces Ya Mayor, que todos seguimos al pie de la letra, cerrando el concierto por todo lo alto y dejándonos con ganas de más.
Fotografías: Santi de Mena
La música seguía en los escenarios PaSIÓn y Vibra con Albertucho, que celebraba el 20 aniversario de su trayectoria musical, y Alcalá Norte, que hicieron vibrar al público con sus temas más aclamados, entre ellos el archiconocido La Vida Cañón, con el que el publico enloqueció por completo. Para dar paso después a otro de los grupos más esperados de esta jornada, Shinova, que como siempre dieron un concierto a la altura y nos hicieron bailar, sudar y cantar al ritmo de canciones como Alas, Gloria, Te debo una canción, Si no es contigo, o La Sonrisa Intacta, por mencionar algunas, en un acertado repaso por toda su discografía. Un concierto que nos hizo acabar exhaustos pero con una sensación de felicidad infinita y la «sonrisa intacta» en la cara hasta mucho tiempo después.
Fotografías: Eva Jiménez
El final de la noche llegaba de la mano de la Mala Rodríguez, encargada de cerrar por hoy el escenario Vibra, y Cristian Varela y Javi Reina amenizando a los festivaleros que aguantaron hasta el final. Además, durante toda la jornada, pudimos disfrutar de diferentes djs en el Escenario One Night Only Boiler Room, donde la fiesta estuvo asegurada hasta el cierre.
CONTINUARÁ…
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