El jueves arrancó con fuerza, con grupos, en el Escenario Plaza del Trigo Heineken Silver, como Teletexto, Irenegarry, Se ha perdido un niño -ya con la plaza a rebosar-, y Tu Otra Bonita, inaugurando las bandas “sorpresa” que Sonorama tenía preparadas y haciendo gozar a los allí presentes con temas como Alegría de vivir o Alitas de mar. En el Escenario Plaza La Sal Heineken Silver, no menos lleno este año que el de la Plaza del Trigo, estuvieron artistas como Valiente Bosque, Lady Mabelle o Bravo Maldonado. Otros escenarios; el Charco Diario de Burgos, el Le Club/Café Central o el Red Bull, por los que pasaron artistas y DJs como Safre, Pernet o Mr. Kitos.



Fotografías: Eva Jiménez
Por la tarde, los conciertos del recinto empezaron con Sienna, en el Escenario Ribera del Duero, y Skaifas, en el Escenario Heineken Silver. A partir de ahí, y con el público ya caliente, y no solo por el sol que nos acompañó en esta vigésimo sexta edición del festival, llegó el turno de Las Odio, en el Escenario Tierra de Sabor, y de Carlos Sadness, en el Escenario Aranda de Duero, quien nos refrescó con su música tropical, tocando temazos como Todo Estaba Bien o Te quiero un Poco y haciéndonos mover las caderas bastante porque, según él mismo afirmó: “Yo soy indie, pero de los que si les pones reguetón perrean hasta el suelo”.


El rockandroll más puro de esta edición lo trajo El Drogas, en un concierto dentro de su gira de los 40 años de Barricada, con temas como Bahía de Pasaia, En la silla eléctrica, Oveja Negra o los clásicos No hay tregua o Blanco y Negro. En verdad, amig@s, ¡larga vida a Enrique Villareal!


No se paraba. El montaje de escenarios Twin permitía disfrutar de los shows seguidos sin esperas, así que llegó el turno de Xoel López. Con un sonido perfecto y su energía tan especial, empezaron con Tierra, Jaguar, Si mi rayo te alcanzara o De piedras y arena mojada, en la que por cierto toda la banda se puso a tocar la batería. Fue bonito que Xoel dedicó una canción de folklore gallego, Paxaro do Demo, a su abuelo famoso en esta forma musical. En fin, un bolazo que se marcaron que además hizo de celebración del cumpleaños del batería y del road manager de la banda.


Mención especial de este día a Elefantes y amigos que maravillaron a sus fans gracias a la colaboración de invitados tan especiales como Gabriel, de Shinova, Noni, de Lori Meyers, Rozalén o Rafa Val, de Viva Suecia.
Luego llegó Lori Meyers, con el espectáculo audiovisual que están llevando toda esta gira y que acompaña muy bien himnos de siempre como Luces de Neón, Luciérnagas y Mariposas, Religión, Mi Realidad o Alta Fidelidad. Sus primeras palabras en la rueda de prensa posterior que dieron, ahí en fila sentados, fueron: “Hola a todos. Hemos venido a formar Gobierno”. Cracks.


Para esas horas del jueves, el recinto estaba ya a rebosar (aunque menos que los días siguientes) y los madrileños Miss Caffeina lo aprovecharon para que la noche acabara “incendiándose”. Empezando por Para toda la vida y acabando con Dancetería -pasando por supuesto por Mira cómo vuelo– y temas de su nuevo EP “Shanghái Baby”.


León Benavente se marcó un show brutal, enérgico y lleno de sintes y actitud. Después Ayax y Prok derrocharon rap y sonidos urbanos en canciones como Reproches o Kurosawa. Los famosos DJs Les Castizos cerraron con una sesión larga muy bien elegida y pinchada que hacía que fuera difícil que quisieras irte a dormir.


A lo largo esta segunda jornada, también pasaron por el Sonorama artistas como Marlon, Corizonas o Ciudad Jara y, en el Escenario Comedia/Dance Hall, hubo humor con Jaime Caravaca o formaciones como Los Gandules.


El viernes 11 de agosto, entre pistolas de agua y buen rollo, por las calles del pueblo, empezó a sonar música a las 12:00h.: arrancaban los conciertos en los escenarios del pueblo. A destacar Augusta Sonora que se hizo desde el minuto uno con el público de la Plaza de La Sal. A las 15:00h. llegaba la siguiente sorpresa en la Plaza del Trigo, con aforo completo de 5.500 asistentes: el dúo Ladilla Rusa, quienes se marcaron un show gamberro y cantaron hits como Mackauly Culkin o Kit y los coches del pasado.



Por la tarde, Leo Rizzi y Jara Pol cortaron la cinta de los escenarios principales y secundarios, respectivamente. Luego, aún de día, fue el turno de Nadia Álvarez, L.A, Morgan y Ginebras, quienes volvieron a dar en el Sonorama un concierto colorido con canciones como Cosas Moradas, Chico pum, o La típica canción.


Y llegó el turno del artista uruguayo Jorge Drexler, quien, acompañado de una decena de músicos en el escenario, tocó composiciones tan especiales como Todo se transforma o Guitarra y vos, así como temas más nuevos como Movimiento o Tocarte, colaboración que lanzó con C. Tangana el año pasado.
Para entonces, ya se podía ver una buena multitud de asistentes esperando para ver a Viva Suecia, quienes arrancaron dando las gracias al Sonorama y, sin más tiempo que perder, tocando sus aclamadas No hemos aprendido nada, Justo cuando el mundo apriete o El Bien, para el que invitaron a colaborar a Magüi de Ginebras.



A continuación, sus paisanos Second, otra representación de Murcia, daban su concierto de despedida del Sonorama, tras 25 años de trayectoria. Quedan pocas fechas ya para poder volver a escuchar Rincón Exquisito o Nivel Inexperto, y no nos puede dar más pena.
Después llegó el turno de Vetusta Morla -otra de las bandas míticas del festival- que cantaron hits como Copenhague, Valiente o Rey Sol, e invitaron a Jorge Drexler a subirse a cantar juntos Finisterre. Si algo podemos decir de esta edición es que no han faltado las colaboraciones.
Sidonie arrancó con Fascinado y así nos dejaron (guiño). Y es que nos encanta verlos en el Sonorama (y siempre) por lo divertidos que son. Me llamo Abba, El peor grupo del mundo, o Hoy no salgo, tema en el que subió a cantar Ladilla Rusa, fueron algunos de los éxitos que pudimos disfrutar.




La Pegatina montó la fiesta, como siempre, haciendo que miles de personas bailaran en pogo temas como Maricarmen, y Carolina Durante, por su parte, volvieron esa fiesta más canalla aún si cabe. Los “cuatro chavales” llevaron el punk a Burgos con temas como Las canciones de Juanita, Granja Escuela o Cayetano en un concierto eléctrico.
En los escenarios Heineken Silver y Tierra de Sabor también pudimos ver buena música de la mano de Tulsa (quienes llamaron a Iván Ferreiro para cantar Oda al amor efímero), L.A., Arco, Morreo o Rous. En la zona Comedia/Dance Hall se pudo disfrutar de buen humor con los chicos de La España Vaciada, la que tengo aquí colgada, Ángel Martín o José Puebla. Por su parte, en el Escenario Ribera del Duero, INNMIR puso el broche de oro al día con una sesión de temazos muy bien mezclados.
Continuará…
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